Cómo ahorrar en el seguro del coche sin renunciar a una buena cobertura
Si te preguntas cómo ahorrar en el seguro del coche este es tu artículo. Si estás...
Conocer el valor venal del coche es importante tanto si vas a vender un vehículo como si necesitas gestionar un siniestro. En esta guía te explicamos cómo se calcula, en qué se diferencia del valor de mercado y qué ocurre con el seguro tras la venta.
Es el precio estimado que tendría el vehículo en función de su antigüedad y desgaste. Se calcula a partir de su precio cuando era nuevo y disminuye con el paso del tiempo debido a la depreciación.
Conocer este valor te ayudará a fijar expectativas más realistas si vas a vender el coche. Además, en determinadas situaciones, como un robo o un siniestro total, puede utilizarse como referencia para calcular la indemnización según las condiciones de la póliza.
El valor venal de un coche no es un valor fijo, pues varía en función de varios factores clave:
Cuanto más antiguo, menor suele ser su valor venal. Por ejemplo, un vehículo de diez años normalmente tendrá una valoración inferior a otro del mismo modelo con solo tres años de uso.
Un kilometraje elevado suele indicar un mayor desgaste. Dos vehículos de la misma edad pueden tener un valor diferente si uno ha recorrido muchos más kilómetros que el otro.
Un vehículo bien mantenido y con un buen historial de mantenimiento suele generar una mejor percepción que otro con daños visibles o averías.
Algunas marcas y modelos mantienen mejor su valor con el paso del tiempo debido a factores como su fiabilidad o la demanda que tienen en el mercado de ocasión.
Por ejemplo, si un modelo concreto tiene una alta demanda entre los compradores de segunda mano, su valoración puede ser más favorable que la de otros vehículos similares.
El valor venal puede estimarse mediante tablas de depreciación, como las publicadas por organizaciones como GANVAM; peritajes profesionales, como los que encontrarás en nuestra red de talleres; o calculadoras online.
Estas herramientas tienen en cuenta aspectos como la marca, el modelo, el año de matriculación, el kilometraje y el estado del vehículo.
Aunque suelen confundirse, no son lo mismo. El valor venal del coche es una estimación basada principalmente en su antigüedad y depreciación, mientras que el valor de mercado hace referencia al precio por el que ese vehículo podría venderse en un momento determinado.
En este último influyen, además, factores como el estado de conservación, el kilometraje o la demanda que tenga ese modelo en el mercado de segunda mano. Por ejemplo, un coche muy demandado y bien cuidado puede alcanzar un precio de venta superior a su valor venal. Conocer esta diferencia te ayudará a fijar un precio más realista si estás pensando en vender tu vehículo y a entender mejor las distintas valoraciones que pueden hacerse sobre él.
Porque te ayudará a establecer un precio acorde con sus características y con la situación del mercado. De esta forma, podrás tener expectativas más realistas, negociar con mayor seguridad y valorar mejor las ofertas que recibas. Además, contar con una referencia previa facilitará la toma de decisiones sobre la venta y las gestiones posteriores, como la contratación o modificación del seguro de tu próximo vehículo.
El seguro no se cancela automáticamente al vender el coche. Como titular de la póliza, debes comunicar la venta a tu compañía. Según las condiciones del contrato, podrás solicitar la baja de la póliza o estudiar su posible transferencia al nuevo propietario. Mientras no se gestione el cambio, el seguro puede seguir vigente.
Puedes optar por:
Esto dependerá de las condiciones de tu póliza y de cómo gestione estos casos tu compañía de seguros. En algunas situaciones puede ser posible cancelar el contrato, trasladar la póliza a otro vehículo o valorar otras alternativas, mientras que en otras no procederá ninguna devolución. Por ello, antes de vender el coche conviene revisar las condiciones del seguro y consultar con la compañía para conocer las opciones disponibles.
Comunica la venta una vez formalizada la transmisión y dispongas del contrato de compraventa o del justificante del cambio de titularidad. La compañía podrá solicitar esta documentación para gestionar la póliza.
En ese momento la gestión del seguro dependerá de las condiciones de la póliza y de tus necesidades. En los casos más habituales, podrás valorar alguna de estas opciones:
Entre los más comunes están:
Antes de vender tu vehículo, reúne la documentación necesaria, como el contrato de compraventa o el justificante del cambio de titularidad, y revisa las condiciones de tu póliza. Si tienes previsto comprar otro coche, consulta con tu compañía las opciones disponibles para gestionar el seguro.
Resolver estas cuestiones antes de completar la venta puede ayudarte a realizar el proceso con mayor tranquilidad.
Puedes utilizar calculadoras online o solicitar una valoración profesional que tenga en cuenta la antigüedad, el estado y el kilometraje del vehículo.
No se cancela automáticamente. Debes comunicar la venta y gestionar la póliza con tu compañía.
Dependerá de las condiciones de la póliza y de cómo gestione estos casos la compañía.
En algunos casos es posible adaptar la póliza al nuevo vehículo, siempre que las condiciones del contrato y la compañía lo permitan.