¿Cuáles son las ventajas de un Todo Riesgo con Franquicia?
Cuando vayas a contratar un seguro de coche, te encontrarás con varias modalidades,…
Todos nuestros seguros de coche incluyen la responsabilidad civil obligatoria.
Nuestra cobertura de Defensa Jurídica y Reclamación de daños está incluida en todos nuestros seguros de coche y se encarga principalmente de los procesos jurídicos y administrativos derivados del seguro del coche.
Este tipo de cobertura se encarga de la persona que se encontraba al volante del coche asegurado en caso de accidente. Los gastos que se cubren son los de: asistencia sanitaria y quirúrgica, el primer desplazamiento en ambulancia, farmacia e internamiento en sanatorio así como las asistencias de carácter urgente.
Esta cobertura se encarga de los daños de tu vehículo como consecuencia de combustión, abrasamiento, explosión o caída de rayo. En cualquier caso, estos daños quedarán cubiertos independientemente de que la llama se origine en el interior o en el exterior del coche.
Cubre la sustitución, colocación o reparación de tus lunas. Esto es: del parabrisas delantero, así como los daños en las ventanillas laterales si impiden la visibilidad y los daños en la luneta trasera.
Todos nuestros seguros de coche incluyen la responsabilidad civil voluntaria, que es complementaria de la obligatoria.
Esta cobertura, te ofrece la tranquilidad total cuando viajas con tu coche: al añadirla a tu seguro, nos encargamos de los daños (ya sean parciales o totales) que sufra tu propio vehículo en los accidentes en los que tú resultes culpable.
En Qualitas Auto no sólo se cubren casos de robo, también de hurto (hablamos de robo cuando hay fuerza en las cosas/personas o intimidación y de hurto cuando no lo hay).
| Responsabilidad civil | ||
| Seguro del conductor | ||
| Seguro de la defensa jurídica | ||
| Libre elección de taller | ||
| Robo + Incendio + Lunas | ||
| Daños propios por colisión | ||
| Daños propios |
| Terceros | Terceros Ampliado | Todo Riesgo Colisión | Todo Riesgo con/sin Franquicia | |
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| Responsabilidad civil | ||||
| Seguro del conductor | ||||
| Seguro de la defensa jurídica | ||||
| Libre elección de taller | ||||
| Robo + Incendio + Lunas | ||||
| Daños propios por colisión | ||||
| Daños propios |
Un seguro a todo riesgo con franquicia es una modalidad de seguro de coche que combina una protección amplia en la que una parte del coste es asumida por parte del asegurado en caso de siniestro. Esa cantidad fija que asume el conductor se conoce como franquicia y se aplica cuando se producen determinados daños cubiertos por la póliza. De este modo, el reparto del coste entre aseguradora y asegurado influye directamente en el importe final de la prima.
Un seguro a todo riesgo con franquicia ofrece las mismas coberturas que uno sin ella (robo, incendio, lunas, etc.), pero con una diferencia clave: en la cobertura de daños propios, el asegurado asume una cantidad inicial pactada (franquicia). Esto permite reducir significativamente el coste de la prima anual, manteniendo la protección completa frente a siniestros graves.
Por ejemplo, ante un daño leve en el vehículo, como un pequeño golpe en la carrocería, el conductor asumiría el importe de la franquicia acordada y la aseguradora cubriría el resto del coste. Por este motivo, el seguro a todo riesgo con franquicia puede ser una opción a valorar para quienes buscan una cobertura amplia sin renunciar a un mayor control sobre el coste del seguro, especialmente al comparar distintas alternativas dentro de los seguros de coche disponibles.
Plantearse si merece la pena un seguro a todo riesgo con franquicia implica analizar varios factores personales y del vehículo. Entre los más relevantes se encuentran la edad y el valor del coche, ya que en vehículos relativamente nuevos o con un valor medio-alto, esta modalidad puede ayudar a limitar el impacto económico de un accidente sin asumir el coste completo de un todo riesgo sin franquicia.
También conviene tener en cuenta la frecuencia de uso, los hábitos de conducción y la disposición del conductor a asumir el importe de la franquicia en caso de siniestro. Para conductores prudentes o con un historial de accidentes reducido, este tipo de seguro de coche puede resultar interesante al ofrecer protección frente a daños importantes, manteniendo una prima más contenida que otras opciones más completas.
Por el contrario, en coches muy antiguos o en situaciones en las que se prevé un uso intensivo del vehículo, puede ser preferible valorar otras alternativas, como un seguro a terceros ampliado o incluso un seguro de coche básico, según las necesidades reales.
Por lo tanto, ¿merece la pena seguro a todo riesgo con franquicia? Analizar estos aspectos con calma te ayudará a decidir si el seguro a todo riesgo con franquicia encaja con tu perfil del conductor y el uso del vehículo, evitando asumir coberturas que no resulten adecuadas.
En un seguro a todo riesgo con franquicia, cuando se habla de golpes propios nos referimos a los daños que puede sufrir tu propio coche tras un accidente o impacto, aunque no haya otro conductor responsable. Por ejemplo, un roce al aparcar, un choque con otro vehículo o un golpe contra un objeto fijo forman parte de este tipo de situaciones.
En estos casos entra en juego la franquicia, que es la cantidad que asumes tú como conductor en la reparación. Así, cuando ocurre un siniestro, el seguro cubre el coste de los daños a partir del importe de la franquicia acordada. Tú aportas esa parte inicial y la aseguradora se hace cargo del resto, siempre según las condiciones del seguro contratado.
En ese caso el tomador del seguro asume una cantidad fija de 200 € en cada siniestro. Esta modalidad suele traducirse en una prima más ajustada en comparación con un seguro a todo riesgo sin franquicia, ya que parte del riesgo económico se comparte.
En términos prácticos, si tras un accidente la reparación del vehículo asciende, por ejemplo, a 1.000 €, el asegurado abona los primeros 200 €, mientras que la aseguradora cubre el importe restante conforme a las coberturas contratadas. Si el coste del daño es inferior a la franquicia, el tomador asume la reparación íntegra. Por eso, este tipo de seguro puede resultar adecuado para quienes valoran una protección amplia, pero están dispuestos a asumir una parte del coste en caso de siniestro puntual.
Con el seguro a Todo Riesgo con Franquicia contarás con las mismas coberturas de un Terceros Ampliado (las obligatorias por ley, las incluidas en todas nuestras modalidades y las de robo, incendio y lunas). Y además, se añade la cobertura de daños propios, en este caso aplicando a esta última la franquicia que tú elijas.
En Qualitas Auto puedes contratar tu seguro a Todo Riesgo con Franquicia desde solo 211€*.
Te lo explicamos con un ejemplo: Imagina que contratas tu seguro a Todo Riesgo con Franquicia de 90€. En caso de accidente, si el coste de reparar los daños es de 500€ en total, tú solo tendrás que pagar 90€ y nosotros nos encargamos del resto.
Tú solo pagas la “franquicia” establecida al contratar tu seguro. Esta puede ser 90€, 190€, 290€, 390€ o 600€.
Ambas modalidades incluyen las mismas coberturas. La principal diferencia entre el seguro a Todo Riesgo y el Todo Riesgo con Franquicia, es que con la Franquicia el asegurado asume parte de los gastos derivados de los daños, que puede ser 90€, 190€, 290€, 390€ o 600€, según la cantidad fijada al contratar.
En un Todo Riesgo con Franquicia, esta franquicia solo se aplica a la cobertura de Daños Propios.
Es decir, solo se aplica para las reparaciones o indemnizaciones por daños en tu vehículo causados sin tercero responsable. Por tanto, todos los daños por accidentes sin culpa, robo, incendio, partes de lunas, etc., quedarán cubiertos sin franquicia.
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