Trae un amigo, ¡y os lleváis 40€ cada uno!

Con el PLAN AMIGO, por cada persona que contrate su seguro de tu parte, ¡os lleváis 40€ de Amazon cada uno! Más info.

Trae un amigo, ¡y os lleváis 40€ cada uno!

Con el PLAN AMIGO, por cada persona que contrate su seguro de tu parte, ¡os lleváis 40€ de Amazon cada uno! Más info.

Elegir un seguro de moto no siempre es tan sencillo como parece. Aunque todas las pólizas cumplen con su función básica, como es permitir circular legalmente, no todas ofrecen el mismo nivel de protección ni responden igual a las necesidades de cada conductor. 

Además, cuando se busca una opción económica, es habitual centrarse únicamente en el precio, pero esto no siempre refleja el alcance real de la cobertura. Una póliza con menos garantías puede resultar suficiente en algunos casos, mientras que en otros puede ser interesante valorar protecciones adicionales. Por eso, antes de contratar, puede ser útil entender bien las diferencias entre las distintas modalidades.

En esta guía repasamos las principales opciones de seguro de moto, desde el seguro ciclomotor hasta modalidades más completas, y explicamos qué tener en cuenta para elegir una protección que se ajuste a tu uso real de la moto, sin asumir coberturas que quizá no necesitas.

¿Es obligatorio contratar un seguro de moto en España?

Sí, en España es obligatorio contar con un seguro de moto en vigor para poder circular. La ley exige, como mínimo, una póliza que incluya la Responsabilidad Civil Obligatoria, por eso es la base de cualquier seguro de moto a terceros.

  • Cubre los datos a personas o materiales producidos en un incidente en caso de que, como asegurado, seas responsable.
  • También los gastos de defensa jurídica en caso de que haya reclamación de por medio.

Es la única cobertura que debes tener de forma obligatoria y por eso todos los seguros la incluyen por defecto. Los límites y las condiciones podrán variar de unos a otros. En Qualitas nos gusta ir un paso más allá, y además incluimos la Responsabilidad Civil Voluntaria para motos con la que complementarla.

Además, debes tener en cuenta que circular sin seguro puede suponer sanciones económicas, inmovilización del vehículo e incluso la retirada de la motocicleta por parte de las autoridades.

La obligatoriedad del seguro de moto se aplica tanto a motocicletas de mayor cilindrada como a ciclomotores, aunque las características del vehículo y del conductor pueden influir en el tipo de seguro más adecuado en cada caso. Por otra parte, aunque la cobertura mínima es suficiente para cumplir la normativa, en la práctica muchos conductores valoran añadir protecciones adicionales para reducir el impacto económico de posibles imprevistos que sean frecuentes para ellos.

Por ejemplo, si la moto se utiliza a diario para desplazamientos urbanos o trayectos largos por carretera, puede ser conveniente revisar opciones que incluyan asistencia en carretera o protección frente a robo e incendio.

Cumplir con la obligación legal es solo el punto de partida: el nivel de protección y tipo de seguro de moto puede adaptarse al uso real de la moto y a las circunstancias de cada conductor.

Seguro ciclomotor y seguro de moto: diferencias clave

Aunque a menudo se usan como términos similares, un seguro de ciclomotor y un seguro de moto no son exactamente lo mismo. En primer lugar viene bien refrescarnos la memoria de lo que se considera un ciclomotor y lo que sería una motocicleta. Las principales diferencias radican en el motor, lo que permite un acceso más temprano para los conductores.

  • Cilindrada: los ciclomotores tienen una cilindrada menor de 50 centímetros cúbicos. Por ello, la DGT no los considera como vehículos de motor. Por otra parte, las motocicletas sí que superan esta cilindrada.
  • Velocidad máxima: lo mismo ocurre con la velocidad, que es inferior en los ciclomotores con respecto a las motocicletas. Los primeros no pueden superar los 45 km/h lo que significa que no pueden circular por autovía o autopista. 
  • Número de ruedas: en el caso de los ciclomotores encontramos más opciones que en las motocicletas. Estas tienen dos ruedas, mientras que podemos encontrar ciclomotores de dos, tres e incluso cuatro ruedas. Tienen una masa en vacío menor de 350 kg y se diferencian del resto en la placa de matrícula, de color amarillo en lugar de blanca.
  • Edad para conducirlos: desde que se cumplen 15 años ya se puede obtener el carné de conducir ciclomotores, mientras que habrá que esperar a los 16 años para poder sacarse el carné de motocicleta.

Teniendo todo esto en cuenta, los ciclomotores están pensados para desplazamientos urbanos y trayectos cortos, mientras que una moto puede tener cilindradas y prestaciones muy superiores, y se usa con más frecuencia en carretera o en recorridos más largos. Esa diferencia de uso y características influye en el nivel de exposición a riesgos y, por tanto, en cómo se calcula el precio del seguro.

El seguro de ciclomotor está más limitado en coberturas extras que los de motocicletas, donde encontramos coberturas para la equipación técnica (casco, chaqueta, pantalones…), remolque ilimitado o vehículo de sustitución, por ejemplo. Una de las coberturas extras que sí que comparten el seguro de ciclomotor y el de motocicleta es la del recurso de multas y puntos, con el que ahorrarse la gestión de esos trámites burocráticos.

A pesar de que los ciclomotores no están considerados vehículos de motor por la Dirección General de Tráfico sí que tienen que contar con un seguro básico obligatorio. Aquí también contaremos con la cobertura indispensable para la circulación: la responsabilidad civil obligatoria.

Seguro de moto a terceros: qué cubre y cuándo es suficiente

En Qualitas Auto, el seguro de moto a terceros es la modalidad que incluye las coberturas esenciales exigidas por ley. Está compuesto por las siguientes coberturas:

  • Responsabilidad Civil Obligatoria: como ya hemos visto, sin ella no podrás circular así que estará presente en cualquier póliza contratada.
  • Responsabilidad Civil Voluntaria: un complemento que incluimos en Qualitas Auto para abarcar aquellas indemnizaciones que van más allá del límite de la cobertura obligatoria.
  • Seguro de accidentes para el conductor de motos: las indemnizaciones varían según el tipo contratado, pero en general quedan cubiertos los gastos por asistencia sanitaria de libre disposición con un máximo de 5.000€.
  • Defensa cubierta: se garantizan los gastos de defensa, imposición de fianzas o gastos de reclamación en los que el asegurado pueda incurrir tras un procedimiento administrativo, judicial o arbitral, como consecuencia de un accidente de circulación con la moto asegurada.

El seguro de moto a terceros puede ser suficiente en situaciones donde la moto tiene un valor reducido o se utiliza de forma ocasional, por ejemplo para trayectos cortos o como vehículo secundario. También puede ser una opción valorada por quienes únicamente quieren cumplir con el requisito legal, sin ir más allá en la póliza.

Sin embargo, al no incluir de forma habitual coberturas como robo o incendio, el conductor asume el riesgo de los daños que pueda sufrir su propia moto en esos supuestos. Estas coberturas estarían incluidas en pólizas superiores como un seguro de moto a terceros ampliado o un seguro de moto a todo riesgo, donde también quedarían incluidos los daños propios a la moto.

Por eso, antes de decidir, puede ser útil analizar aspectos como dónde se aparca la moto, la frecuencia de uso o el valor del vehículo. En función de estos factores, algunos pilotos pueden valorar modalidades más completas si consideran que su exposición a ciertos riesgos es mayor.

Consejos para contratar un seguro de moto barato sin equivocarte

Al buscar un seguro de moto, es habitual fijarse primero en el precio. Sin embargo, elegir únicamente la opción más económica puede llevar a pasar por alto aspectos importantes de la cobertura. Una prima más baja puede implicar límites, exclusiones o servicios reducidos que solo se perciben cuando ocurre un incidente. Por eso, antes de contratar, conviene revisar con detalle qué incluye realmente la póliza y cómo responde ante situaciones habituales.

Uno de los errores más frecuentes es no comprobar las coberturas relacionadas con el uso real de la moto. Por ejemplo, si el vehículo duerme en la calle, puede ser relevante revisar qué protección existe frente a robo o daños. Si se utiliza a diario para ir al trabajo, puede ser útil valorar la asistencia en carretera y sus condiciones. También es importante revisar si hay franquicias, qué límites económicos se aplican y en qué casos puede no actuar la cobertura.

Antes de formalizar el contrato, puede ser recomendable leer las condiciones generales, comprobar los datos introducidos en el cotizador y aclarar cualquier duda. Así, la decisión no se basará solo en el precio, sino en una visión más completa de la protección que puede ofrecer el seguro de moto en el día a día.

Contratar un seguro de moto online: ventajas, riesgos y qué revisar antes

La contratación online de servicios es una práctica de lo más habitual hoy en día. Entre sus ventajas destacan:

  • La rapidez: resuelve los trámites al instante sin tener que perder tiempo en desplazamientos. Desde la comodidad de tu casa puedes tenerlo todo resuelto en un momento y, además, sin las ataduras de los horarios comerciales.
  • El ahorro: al contratar un seguro para moto online cuentas con algunos descuentos por lo que puede resultarte más atractiva esta opción e invertir el ahorro en mejorar tu seguro con coberturas opcionales.
  • El cálculo de tu presupuesto: podrás calcular tu seguro de moto online rápidamente para ajustarlo a las coberturas que mejor encajan contigo.

A pesar de las ventajas, para algunos usuarios puede haber también otros riesgos como:

  • Depender de dispositivos: para poder hacer las gestiones vía online tienes que contar con una conexión a Internet y un ordenador o cualquier dispositivo con el que acceder a la página web.
  • Las referencias se complican para algunas personas: aunque siempre puedes contactar por diferentes canales de comunicación, todavía hay mucha gente que prefiere el cara a cara. Las recomendaciones siempre son oportunas y a veces parecen más fáciles de forma presencial.
  • Posibles problemas de documentación: manejar los archivos de forma digital no siempre es fácil para todo el mundo y pueden surgir problemas a la hora de gestionarlo.

No obstante, antes de contratar, es importante comprobar aspectos como:

  • Qué coberturas están incluidas de base y cuáles son opcionales.
  • Las posibles franquicias o límites económicos.
  • Las condiciones de la asistencia en carretera.
  • Las exclusiones más relevantes.

Leer con atención la información precontractual y las condiciones generales puede evitar malentendidos posteriores. Así, la contratación online puede ser una alternativa cómoda, siempre que le dediques unos minutos a entender bien el alcance de tu póliza.